Finalmente, luego de una votación (muy bautista eso) la asamblea eligió de entre las alternativas propuestas a los futuros pastores para nuestra iglesia. ¿Lo bueno?, un proceso de principio a fin bañado en oración, sujeto a la voluntad de Dios. ¿Lo malo?, la pasión desmedida que unos cuantos han profesado por una u otra opción. Esto no sería ningún problema, pero temo que se mantenga entre los que se sienten perdedores un ánimo de rebeldía a la decisión de la mayoría. Malo, muy malo.
Uno esperaría que en la iglesia del Señor, que es la representación local y visible del cuerpo de Cristo, las cosas fueran diferentes al mundo secular, y aun absolutamente diferentes al mundo de la política; pero vemos como algunas posiciones se desbordan y algunos, como se diría en jerga paulina, “actúan como hombres” dejándose llevar por sus pasiones. Esto no sería ningún problema si fuese sólo algo guardado para sí mismos y estuviesen dispuestos a someterse a la voluntad de la iglesia y Dios; pero con tristeza nos damos cuenta que, incluso, unos pocos se concertan para la crítica.
OK, todos (porque todos somos sólo unos pobres pecadores) hemos caído alguna vez en este cáncer que daña a la unidad de nuestras iglesias; sin embargo uno esperaría que esta práctica anticristiana desapareciera con el tiempo que las personas acumulan día a día en la fe que dicen profesar, pero vemos que no es así. Entonces me hago la siguiente pregunta: ¿cómo se pueden cambiar estas conductas tan arraigadas en algunas personas?. No hay manera. No hay forma humana de cambiar esto; sin embargo como a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, al final nos damos cuenta que ¡es una gran bendición que así sea!. En efecto, como está escrito, en 1 Co 11:19 “es necesario que entre vosotros haya bandos (BLA), a fin de que se manifiesten entre vosotros los que son aprobados”, porque como escribió el apóstol Juan “no todos son de nosotros”.
Es lmentable que lo que debería ser motivo de alegría y regocijo entre los hermanos se pueda transformar en causa de tristeza o, peor aun, de división; pero no podemos tapar el sol con un dedo y pasar por alto lo que las Escrituras nos dicen claramente. No considerar las Escrituras en este caso (como el cualquier otro) no sólo es insensato, sino también querer torcer lo que claramente advierten.
En resumen los miembros de IBGF, luego de mucha oración, han elegido a las siguientes personas para servir como pastores:
- Francísco Dévora (a tiempo completo y con un 100% de los votos)
- Vuestro Seguro Servidor (a medio tiempo y con un 77% de los votos)
Si algo debo pedir ahora es que Dios proteja a nuestras iglesias, a sus pastores, y que cambie el corazón de aquellos que se oponen a Su voluntad para ellas; y si Él no cambia sus corazones entonces ruego que no les tome en cuenta su rebeldía.
0 Ampolletas:
Publicar un comentario